"El Arte De La Musica En Vivo" |
||
| Francisco Meza |
||
Por Francisco Meza En la sala 4 de Cineteca Nacional, dentro del ciclo Retrospectiva de Carl Dreyer y en coordinación con el 5 festival de Cine Contemporáneo de la Ciudad de México, se presenta la oportunidad de presenciar, la proyección de cine silente en coordinación simultánea con la interpretación musical en vivo, ejecutada por la pianista de origen Rumano Deborah Silverer. El acto evoca el tiempo inicial de la cinematografía; esta reconstrucción y rescate “arqueológico” provoco en la asistencia una experiencia con alto grado de emotividad; la interpretación de Deborah fue el factor determinante en la apreciación, lectura y conclusiones de las historias narradas a cuadro. Algunos expertos en el tema y con toda razón, opinan que “el cine silente sin música es el 50% de la unidad cinematográfica”, lo cual se constato en la sala de proyección; con la ejecución de melodías sencillas y propias la pianista dio sin lugar a dudas “vida” a las historias del director Sueco Dreyer; con la técnica del seguimiento de la historia y su traslado a la codificación musical, las notas emitidas a partir del instrumento desde el inicio de la proyección hasta el final de la historia crearon una propuesta novedosa que aporta el reconocimiento de la importancia de los opuestos artísticos música y cine. La sensibilidad, la improvisación y el talento musical son de manera categórica las líneas esenciales del valioso trabajo realizado por la pianista; el traslado ejecutado al código musical, en ocasiones sin conocer de manera previa la cinta tiene un alto grado de dificultad que resuelve con alto nivel de estética y sincronía con la imagen; es difícil establecer la comparación con los trabajos ejecutados en los momentos iniciales de la actividad, donde la asistencia en la mayoría de proyecciones y a nivel nacional, la asistencia fue de procedencia popular y el instrumento la pianola; por lo cual se entiende que a falta de una cultura musical especializada en la interpretación fuera asincrónica y de escasa relación con el tema. Deborah es reconocida por su labor musical, en esta novedosa área y sus aportaciones son de valor incalculable para universalidad del cine en este inicio de la primera década del S. XXI a nivel nacional; la filmoteca de la UNAM y otras instituciones similares dan fe de la calidad de la pianista. Radica en el país desde aproximadamente 7 años; recorrió varios países Europeos entre ellos Francia y Alemania de manera previa a su llegada al país; su presencia esta avalada por una sólida formación musical; posee a nivel personal cualidades afines con la actividad que la distinguen de otros profesionales de la actividad, entre ellas una alto grado de sensibilidad y capacidad de asociación en relación de los códigos: musical en imagen y narrativa escrita. El acto se recomienda con amplitud, la alta calidad y textura estética que lo caracteriza, así como la importancia actual de la reconstrucción e innovación del mismo, le otorga un valor incalculable |
||