Excentricidades de una joven rubia
Por Francisco Meza
Contextualizada dentro de la selección que integra el 30 Foro Internacional de la Cineteca Nacional 2010, se proyecta la cinta "Excentricidades de una joven rubia" (2009) del director Manuel de Oliveira (Oporto, Portugal, 1908) en las salas principales de la institución.
La historia se basa en el relato o cuento "Singularidades de una muchacha rubia” de José María Eca de Queiros (Povoa de Varzim 25 de noviembre de 1845-Paris, 16 de Agosto de 1900), autor del libro “El crimen de Padre Amaro”.
Comentar el estilo y la calidad del realizador portugués a este momento resulta un tanto ocioso, la trayectoria ininterrumpida de 79 años del realizador portugués, en el ámbito cinematográfico es toda una hazaña, la cual logra en un buen porcentaje del S.XX y la primera década del S. XXI, logrando hasta el momento 49 cintas en su haber.
En la actualidad el realizador cuenta con 102 años de edad y posee dones que envidiaría cualquier realizador de cualquier nación, ideología y edad, de entre esta larga lista, la necesidad de contar una historia, tener algo que contar y saber contarla en el audiovisual, son características que lo distinguen de otros directores.
El estilo de Oliveira en términos generales se caracteriza, por mostrar en sus historias discursos de contenido profundo, estético en imagen e intimistas, los cuales aluden por la vía de la metáfora a la historia Portugal, este paralelismo tiene un tratamiento inteligente, eficaz y veraz, que favorece al desarrollo de la conexión con la realidad inmediata.
Este conjunto de elementos contenidos en la obra de Manuel, funcionan a manera de indicadores y señales que subrayan con tristeza el opulento pasado histórico de Portugal; la presencia de la evocación, la nostalgia y la invocación funcional de la unidad cinematográfica, manifiesta una asociación metonímica la expresión musical denominada fado (del latín fas, fatum; sinónimo de destino).
Al margen de las correspondencias y oposiciones existentes entre las dos ultimas cintas: “Belle Toujours” “Bella todos los días” (2006) y "Excentricidades de una joven rubia" (2009), el fado en esta ocasión en la versión de audiovisual tiene correspondencia inequívoca; el fado es interpretado por una sola persona por lo regular y es recurrente a temas como la melancolía y la nostalgia, temas pero con especial énfasis en la frustración y el fatalismo, hechos que se observa en el desarrollo de las historias del realizador portugués.
La perspectiva arquetípica del dolor, añoranza, lamentación y fatalismo tiene la capacidad en sus historias de ser individual (como personajes) y colectivo como nación, esta misma cuestiona, esgrime y reclama por la vía elemental de la piedad, a la realidad inmediata de su nación y del mundo un lugar esplendido y monárquico que hoy solo vive en la historia.
Retomando el estilo de Oliveira de las dos cintas inmediatas, se observa su preferencia por la aplicación de planos secuencia cortos, un buen porcentaje de la narración con las emociones contenidas en los personajes y la presencia de significantes asociados con la monarquía, la familia burguesa y las buenas costumbres; también se percibe su inclinación por los interiores lujosos, los cuales mistifica por la vía de la iluminación y de soberbios guiones
Sus discursos son pletóricos en aportaciones de varias índoles, los cuales de manera sutil y sistemática, rasgan velo que cubre el rostro de una nación que añora su pasado.
La cinta se recomienda con amplitud a todo tipo de publico, en especial a cinéfilos exigentes



