En el marco del quinto festival de cine FICCO 08 donde el país invitado fue Filipinas, en la sede WTC de la Ciudad de México, se proyecto la cinta documental “Neo Lounge”, bajo la dirección de Joanna Vásquez Arong representante del país invitado.
El documental presenta a cuadro una historia poco común, el protagónico corre a cargo de un grupo de personas de cultura occidental en la ciudad de Beijin , China, en el año de 1980 y sus vicisitudes, necesidades personales, ideales y búsqueda de satisfactores que mitiguen la cultura de procedencia y el proceso de aculturización que los ubica en el contexto.
La perspectiva de la dirección apunta sobre un idealismo sintetizado con exclusividad en los personajes protagónicos, excluyendo de manera total la perspectiva de la cultura oriental tradicional y mostrando la funcionalidad actual, impregnada de occidentalismos.
El solipsismo de grupo e individual es recreado con exactitud por la cámara de Joanna, mediante la entrevista personal se determinan soliloquios basados en el onirismo, la fantasía y en ocasiones hasta la negación de la realidad que caracterizan las diversas personalidades de los personajes.
La directora de manera personal habito la ciudad de Beijin por varios años y es una profunda conocedora de la realidad social del lugar, en suma su experiencia personal y las experiencias que aportan los personajes, formulan una novedosa perspectiva del país oriental, aún prescindiendo de manera directa de la cultura china, los habitantes naturales presentados a cuadro en escasos segmentos, ilustran de manera completa una occidentalización en alto grado, pese a la práctica del mandarín como lengua oficial.
Neo lounge es el punto de partida para la historia, es la cuna del génesis que eligió la realizadora debido a la importancia que tiene en esta ciudad como bar, esta se basa en ser uno de los primeros bares públicos aceptados por las autoridades gubernamentales y por supuesto por la población, el lugar es de elite, por lo tanto las personalidades cautivas del negocio son ricos comerciantes, industriales, ejecutivos y toda aquella persona que se precie de ser extranjero; diversas causas fundamentan la presencia de los protagónicos provenientes de diversos países, entre las que destacan el racismo, las luchas internas, las guerras, el desempleo y las persecuciones.
Neo Lounge promueve un estado de gracia económico, político e ideológico, es el único lugar en donde las preocupaciones no tienen cabida, donde la fantasía tiende a aterrizar de manera efímera por algunas horas; la realizadora capturó esta idea con exactitud y la transmite a manera de paraíso terrenal en la dinámica y cambiante ciudad de Beijin.
El eterno acompañante de la fantasía, el exceso y derroche de energías en un trabajo no asalariado y no productivo y no benéfico para en ningún sentido, forma parte de la gimnasia cotidiana, plagada de servicios para algunos personajes y carente de comodidades para otros, dependiendo su valor adquisitivo; algunos personajes pretenden romper las fuertes ataduras para con la ciudad, buscando territorios alternativos fuera del país y en coordinación con su cultura; de todos los casos presentados a cuadro sólo un personaje no ha regresado al Neo Lounge.
La cineasta propone una historia basada en el eclecticismo cultural que converge en un punto o quizá el único punto occidental en la ciudad, donde los mismos habitantes mediante la dialéctica se aculturizan, esta perspectiva filosófica manejada de manera natural y funcional opera con eficacia en el estilo que caracteriza a la directora, la presencia de un elegante voyerismo practicado por los personajes que aún mediante la diferencia cultural son víctimas inequívocas de un NO lugar, es decir en ningún momento el espacio funcionará con relación de pertenencia a ninguno de ellos.
Una manera más de ver esta situación sería a través de la imagen del vagabundo que no tiene hambre, pero que tampoco tiene espacio, que quizá desde una perspectiva filosófica equilibrada esta búsqueda de espacio para si mismo, adquiere dimensiones gigantescas y sea dueño de manera paradójica de todo con la condición de no segmentar este concepto.
La cinta representativa del país filipino, resulto una sorpresa por su funcionalidad y observación directa de un fenómeno social que tenga cabida en cualquier sociedad, pero que en ningún momento ha ocurrido a cuadro en ningún otro documental, el lenguaje cinematográfico sencillo proporciona una idea de la capacidad de dirección y del nivel categórico de la actual industria cinematográfica del país.



