
Tres
Por Francisco Meza
Tom Tykwer (Wuppertal, Alemania 1965) director cinematográfico y músico propone en su cinta “Tres” 2010, una historia que sustenta su naturaleza temática en el eje de la sexualidad contemporánea y sus variantes; la narración se observa vertida en el recipiente de la mixtura de varios metalenguajes, los cuales cada uno de ellos aporta su relación con el tema central.
Así el lenguaje de la danza, de la biología, de la música, de la anatomía y el de la vida urbana, logrando generar en la película la presencia los elementos necesarios contundentes del concepto de metalogica, al describir propiedades y componentes de los sistemas lógicos que utiliza el realizador teutón
La presencia funcional y simultánea de la bisexualidad y la heterosexualidad en el desarrollo de la historia, la cual de manera paulatina, accidental e involuntaria se practica por un matrimonio sin hijos, en función de un tercer elemento masculino resultando al final de la historia, el número mágico de “Cinco” en vez de “Tres”.

El contenido de la historia de Tykwer está diseñado dentro del parámetro de la naturaleza humana, en el cual señala rutas cognoscitivas de datos alojados en lo más recóndito de la memoria individual y colectiva, manifestadas a este momento a manera de datos aislados e incoherentes, categorizados en otras disciplinas científicas.
El planteamiento del realizador a manera de narrativa de cuento demuestra una cierta eficacia, en alternar dos elementos masculinos con un femenino a manera de combinación perfecta en las relaciones familiares, por medio de una intención lúdica, alternativa, transitoria y de oxigenación al gastado concepto presocrático de familia.
Tom impregna en su historia un dejo de ironía, critica y un sutil sarcasmo al mostrar a cuadro, “todo aquello” que décadas anteriores fueron temas tabuados en la realidad social del “homo urbano”, pero que de manera latente y oscura la historia da cuenta de su presencia a manera de constante.

El alemán da una cátedra explicita del concepto de estética en lo que corresponde a la belleza externa, en lo que corresponde a sus categorías de color, forma o geometría y expresión y hasta cierto punto, enriqueciendo a sus personajes con matices de belleza moral.
Con dominio absoluto sobre el lenguaje cinematográfico que lo caracteriza en su estilo, se observa en varias tomas la distribución espacial estética de planos que van desde plano y contraplano, hasta el logro a cuadro de 5 o 6 planos satisfaciendo la inquisidora mirada del espectador.
Manifestando a cuadro un trabajo que hace referencia y homenaje a las figuras míticas de Apolo, las musas y Harmonía, en lo que corresponde al desarrollo de los conceptos de belleza, armonía y sincronía, en las geometrías elegidas, el color y el sonido, a lo largo de la narración de la historia.

La cinta observada desde el ángulo de la premisa de Kant “existe una diferencia entre la perfección y lo bello”, provocaría de manera automática convertir esta en términos de “discutible” a partir del presente trabajo de Tykwer. La cinta es de amplia recomendación.



